Milán, situada al norte de Italia y como capital de Lombardía, tiene mucho que ofrecer a los viajeros por sus edificios como: el Duomo, la Galleria a Victtorio Emanuele II o la Escala de Milán; o por sus calles como la Vía Monte Napoleone donde se centra las tiendas de alta costura; o sus canales modificados por Leonardo Da Vinci, una obra maestra de ingenieria para que fueran navegables y que comunicaran la ciudad con el lago Como. Gracias a estos canales se pudieron transportar centenares de piedras para construir el Duomo. Es muy agradable pasearse por estos canales de la “Venecia de Lombardía”, si quieres saber algo más sobre estos canales puedes visitar la página desde mi ventana.
Lo más divertido de la ciudad son sus tranvías que no paran de trajinar por el centro comunicándolo con las afueras. Al igual que pasa por toda Italia no puedes comprar el billete en el interior del tranvía, antes tienes que pasar por un estanco o Tabacchi y comprarlo, y no te olvides de validarlo en el interior del tranvía. En ciertas ciudades no suelen pasar muchos revisores para comprobarlo, pero en Milán suele estar bastante vigilado, así que no elijas esta ciudad para vivir riesgos. Los tranvías pasan por la majestuosa Piazza del Duomo que asombra por sus dimensiones y por lo singular de los edificios que la forman. El Duomo, de estilo gótico, es digno de ver por sus innumerables agujas y gárgolas, por su riqueza ornamental y sus dimensiones. Si quieres entrar en el interior de algún templo de Italia tienes que ir con cuidado con la ropa que llevas, porque son bastante estrictos.
En la misma plaza del Duomo también verás la fachada de la Galleria a Victtorio Emanuele II y una vez en el interior puedes resguardarte de las inclemencias del tiempo gracias a su cubierta acristalada. Tienes desde tiendas hasta restaurantes para entretenerte a la vez que observas las fachadas adornadas con mosaicos representando a los cinco continentes. Y en el suelo está representando los signos del zodiaco, la tradición marca que debes pisar los testículos de Tauro para tener suerte. Si sales por el lado opuesto a la plaza del Duomo, puedes ver la estatua dedicada a Leonardo Da Vinci mirando a la fachada de la Escala de Milán. En esta misma dirección llegarás hasta la Pinacoteca di Brera, junto al Jardín Botánico y al Castello Esforzesco.
Los restaurantes de Milán tienen aspecto de ser muy turísticos y la comida no es muy cara pero la factura se dispara con las bebidas. Es una ciudad que se puede recorrer a pie, no tiene distancias largas y está bien comunicado con el trasporte público, por lo que vale la pena que salgas del centro para comer y buscar una pizzería donde hagan un buen plato de pasta o de pizza. Eso sí, en cualquier restaurante tendrás aceites de oliva de muy buena calidad esperándote en la mesa.
En un día a lo sumo dos puedes recorrer toda la ciudad, pero es recomendable que realices una excursión al lago Como y visitar las ciudades de Como o Bellagio. Alquilar un coche en Milán es cara llegando posiblemente hasta los 70€ por día, pero es la mejor manera de llegar a los lagos, si bien tienes trenes y autobuses que te llevarán. En la misma Estación Central encontrarás las oficinas de alquiler de coche y las paradas de autobús. Un poco más lejos tienes la ciudad de Bérgamo y la cual vale la pena recorrer unos kilómetros, aunque tendrás que tener paciencia pues la carretera de Como a Bérgamo no es de las mejores de Italia.
Milán está muy bien comunicado por vía aérea al aeropuerto de Malpensa, pero un método de transporte alternativo es viajar en tren-hotel desde Barcelona. El tren Salvador Dalí sale de la Estación de Francia en Barcelona a las 19:37h y llega a Milán a las 10h. Sólo puedes viajar los martes, jueves y domingos. Si tienes intención de alquilar un coche a la llegada, hay una oferta de tren+coche entre Renfe y Europcar.
Foto canal: Paolo Màrgari











